COMO SACAR PARTIDO A TUS REDES Y NO TIRAR POR LA BORDA TU REPUTACION ONLINE


Todo lo que subimos a internet deja huella, y los encargados de recursos humanos son expertos en seguir tus huellas. ¡Aprovéchalo a tu favor y deja las pistas adecuadas!
contenido no es solo lo que pones en un site o blog, sino en cualquier canal, y que al igual que las marcas, nosotros como personas, al final, no somos mas que la suma de nuestros contenidos.  Estos nos definen, nos acercan o alejan de la gente, nos encumbran o nos sepultan, e incluso… pueden decidir si nos contratan en una empresa o compañía o no.

Muchos jóvenes no se percatan de la importancia que tiene toda la información que están vertiendo en la web; posteriormente, cuando emergen al mundo laboral y envían bonitos curriculums a las empresas, y no son contratados, no saben por qué… La respuesta puede estar en toda la data que durante años han dejado en la red. Todo, absolutamente todo lo que hagas en la web deja señales… recuérdalo.
Un buen seleccionador de personal no se va a conformar con ver tu curriculum o tu Linkedin… te va a googlear, va a urgar redes sociales, y va a utilizar todas las herramientas que conozca para obtener información de ti. De modo que en lugar de atestar tu Instagram y tu Facebook de selfies en los bares, por qué no comienzas a publicar algunos artículos en Linkedin, sigues algunos grupos, desarrollas alguna que otra presentación para SlideShare, comentas en foros de tu área… Todas estas acciones posteriormente te pueden dar una buena visibilidad en la red, mucho más productiva que las fotos de tus tatuajes o aquellas bacanales en La Manga del Mar Menor.

 ¿Qué mejor producto que tú mismo? De modo que para que comiences a hacer más productiva tu presencia digital, y con el fin de contratarte, aún cuando hoy no estés buscando trabajo, aquí tienes algunas ideas que espero te sirvan:
  • Cierra la privacidad de tus redes sociales lo más posible y cuida mucho la información que subes, ya que cualquiera la puede hacer pública en todo momento. De verdad, a nadie le importan mucho tus excesos, y a la larga te pueden perjudicar más que ayudar.
  • Considera que tú, aún cuando no tengas un negocio propio, eres tu propia marca. Haz que tu presencia en la red mantenga una reputación impecable. Cuida tu lenguaje, tus imágenes, tus bromas. Puedes hacerlas pero recuerda que TODO lo que se sube a la web es público y perenne.
  • Tu perfil en Linkedin debe estar al 100%, incluyendo fotografía (no selfie o posada), habilidades, links y muestras de trabajos. Si puedes solicitar algunas recomendaciones, esto otorga valor agregado. Rebaja los adjetivos como creativo, innovador, motivado y mejor enfatiza verbos… es decir cosas que sabes hacer o logros obtenidos.
  • No escribas en el headline de Linkedin tu puesto actual, sino lo que en verdad eres. Es decir, evita cosas como Coordinador de RSE en Pasteles Tito… es mejor Estratega de responsabilidad corporativa
  • Aprovecha que ahora puedes publicar en Linkedin. No todos somos expertos en escribir, pero vale la pena hacer un esfuerzo y desarrollar algunos artículos que puedes dar a revisar a alguien con experiencia en redacción y luego subirlos a esta red. Procura que los contenidos aquí estén en el rango de 500 a 1,200 palabras.
  • Si quieres dar todavía un paso más allá, abre un blog, no importa en qué herramienta lo prefieras, WordPress, Blogger, Tumblr, Medium o lo que venga. Lo importante es que viertas en él un poco de contenido periódico a fin de que puedas ir construyendo un acervo que al momento de una entrevista puedas mostrar. El contenido suele importar mucho más que lo que pongas en un CV porque refleja tus conocimientos y posturas.
  • No sigas en Facebook y Twitter solo a tus amigos; sigue a líderes de tu ramo, a compañías, organizaciones, ONGs, etc. De a poco comenzarás a notar que te involucras con sus contenidos y con algo de interés empezarás a tener diálogos proactivos con ellos.
  • Si el tip anterior es válido para Facebook y Twitter, lo es aún más para Linkedin, en donde además de hacer lo ya dicho, puedes suscribirte a los grupos, que son auténticas minas de información y contactos… por cierto ¡Participa! Es decir comenta, recomienda, sigue…
  • En Linkedin, cierra la función que hace públicos todos tus movimientos; no sea que tu jefe actual descubra que estás coqueteando con otra compañía y termines incluso sin empleo. Esto lo puedes hacer en: Privacidad – Perfil – Activa/desactiva la difusión de tu actividad.
  • Y ya que estamos en Linkedin, para los más osados, por qué no tener algo sumamente distinto ¿Te imaginas subir un video de autopresentación o un descargable de un curriculum sumamente innovador? Estas acciones siempre son bien vistas especialmente para perfiles creativos (marketing, diseño, comunicación, publicidad, etc.)
  • Recuerda que contenido no es solo texto, puedes comenzar a compartir en tus redes, imágenes, videos, presentaciones, infografías, charlas TED, papers, etc. sobre el área en la que te desarrollas. Obvio, esto también te lo puedes llevar a tu blog y comenzar a currar allí buen contenido.
  • Añadir al perfil alguna actividad de voluntariado siempre será un plus; las empresas buscan personas con alma y motivación, no empleados que calienten sillas y aporreen las teclas; de modo que piénsalo dos veces antes de rehusarte a ir a la reforestación de tu compañía o a la visita del asilo; además es una experiencia que más allá del curriculum, te hará crecer verdaderamente como persona.
  • Siempre piensa que aún cuando tú no estés en una búsqueda activa de empleo, los gestores de recursos humanos siempre están en búsqueda de talento y tu perfil puede estar siendo revisado sin que siquiera lo sepas. Mantén actualizada tu información.
  • Si has hecho todo esto, y consideras que tu blog y tus redes incluso pueden ayudar a tu contratación, no tengas miedo de mostrarlas; eso demuestra confianza y los seleccionadores de personal quieren ver un perfil integral , no un robot perfecto… y muy importante, desde hoy, incluye tu perfil de Linkedin en tus tarjetas de presentación.
fuentes: Blogs de Isra García y de Luís Marán.